jueves, 16 de octubre de 2008

Sincronía

Pudorosos son los duendes que se ocultan en las rendijas de tu galanura,
tú sonríes fervorosa...

Soy tu Eco, te repito, te desencuentro.
Perdona la intormisión, ¿cómo es que te llamas?
Se lo pregunta el río,
se lo preguntan los helechos, y la torpe arena que te mueve.

El candor con el que te muestras escandaliza a mi sonámbulo,
empastilla a mi letargo, reinventa mi narcolepsia.

Muda es la cantaleta de tus gemidos,
Onán se disculpa con las manos de todos nosotros
los vencidos,
qué drama el que me aflige al escuchar
en tu voz los latidos sincopados de tu sexo.

... al final sólo son dientes.

lunes, 6 de octubre de 2008

Transfusión

Violenta embestida surgió
de la mirada galopante,
tú,
equino errante,
potranca reluctante,
domesticaste el suicidio
de mi vientre con tu intento
de homicidio.

Abominable aparición carmesí,
placentero el derrame de mi embarazo
por venir.
Soldados muertos en las batallas
de salivas,
gritaban el escándalo de la violación,
por tus amores,
masiva.

Artefacto, de hecho, eres artificio,
redentor de muertecitas.

Lábrame con la gubia
que es tu lengua,
relámeme sodomitas,
recógeme gomorritas,
qué condenada
que eres mi remorita.

Desata las alegorías,
las tienes jugando
a las escondidillas,
alebrestados dejaste
a los arrumacos,
presentaste a los ombligos
y ahora los tienes vetados.

Te sabes, me sabes,
la paciencia contigo es salada,
la amargura sabe a amaranto,
a pepitoria me sabe,
contigo,
el llanto.

Arritmia

Danzan las hadas de tus ojos ajenjo
y qué dulce hipnosis suelo reconocer en
tu aliento.

Eres la realeza de todos mis sentimientos,
eres mi retiro y mi llegada,
la asesina de mi desastre,
eres diván para mis lastres.

Cariño,
siempre es poco tiempo,
yo te quiero para nunca,
así es mi prisa,
relativa como el mar muerto.

Amarra mis cueros,
reviéntame a golpes, sinceros,
los besos.
Envilece los vacíos obscenos,
penetra caliente a sentidos autores
de mis descontentos.

Eres en la vida
el amor
que te quiero arrancar a mordidas,
Eres fugitivo soliloquio desesperado,
contigo no tengo medidas,
eres límite sólo para las
venideras...
alegrías.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Sanalotodo

Te beso las canas que
los aires han transformado
ahora en mis amantes.
Disuelto el prejuicio
que tu desviación impone,
me dispongo a cazar recuerdos,
acuerdos de tus ojos juveniles.

Cabizbajo el pesimismo
parece retirarse,
sin embargo,
con particular brío se ha
erguido tantas veces victorioso,
me deleito ante el cariño
con el que mis imposibilidades
retienen a ese monstruo desdeñoso.

Ahora te tengo astuta,
cabildeando mis incertidumbres.

Jugándome a ser tuya,
ríes presurosa ignorando
los aromas de la debilidad,
asesina de calores nuevos y
de todas nuestras presunciones.

Admirada de la artesanía
que se recrea ahora ante mi inspección,
quiero comerme los vicios que te
han hecho,
detener la inmolación,
gritar la ignición sagrada de las biologías
que me hacen regalos de tu cuerpo.

Los paranóicos tenemos,
a veces,
la razón.

Desmiente la encrucijada
de los senderos ya planeados,
sé artífice de la sombra que destruya
mis costumbres y líneas más arriba,
rompe impetuosa mi folklore.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Piedritas

Sacrílega ha resultado la estrategia,
el desdén de tu otra me deja
siempre perpleja,
los artilugios son innecesarios
con este ser marino que no
me deja ser presa.

Pecado he cometido,
me estás dando la penitencia y
aún no he confesado
mi trasapso en los campos minados
de tu camino, apenas retoñado.

Te quiero repartida con sigilo,
se la perversa que
yo siempre he pedido,
deshazme la seguridad que mi
ceño se empeña en reafirmar.

No creo que esto tenga más que dar,
te dió unos días de paz, cierto sosiego a
nuestro andar.

Turbulencia, a otro lugar vete a buscar,
te tengo en constancia,
ya cautiva de ti me puedo resignar.

Logrado el naufragio no quiero ya dudar,
lo sé como te sé,
de ti moriré
de ti invernaré
de ti enloqueceré.

Bienvenido sea el desfallecimiento de
mis salvedades.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Tentenpié

Central de mis amores,
claro está que me limitas.
Monopolio encarcelado, ofertado sin
precaución ni cuestionario.
Te estoy comprando el cuento de tus labios,
estoy de remate y no hay que negarlo.

Entregas tardías,
te estoy dando gratis todos mis días.
Necesito morralla,
meterme a la cabina de la
melancolía y quererte
hecha recuerdos,
no dejar que me entregues sólo deshechos.

Aviso, tiro el ancla,
no lo quiero hacer contigo,
corales destinos atoran
mis inseguridades a los egoísmos.

Mi vida relincha, reinventa añicos,
lo sabe,
no hay ya salvación sólo castigo.

Mordaza

De miedo se mueren las hojas,
al prevenir los eneros que de nuevos y de años
han de ser los primeros.

Tiritando, la timidez impresa
en el tallo que sostiene decisiones,
alberga ciertas canciones que han de ser siempre
meras conspiraciones.

Abandono, entonces, la causa
que es cuesta arriba de mis años
y palpitaciones, deseo
colocar cencieros en pies que son
mis razones.

La lágrima que ignoras
repite cansada lo que nunca
ha querido ser escuchado,
adiós, pido refugio en todos los labios y
oídos salados.

Añejos orgamos logrados
jugando a las escondidillas,
ahora reclaman pendencieros;
inseguras las manos
entorpecen el paso de las edades,
no ven el escarnio
con el que tu comillo
hace el desgarro.

Dulce capricho enardecido,
dulce es que me arrebates
la amargura que nace contigo,
sin tapujos,
ven,
te invito a besarnos lo rojo del ojo.